Australia – El acceso a las viviendas y reflexiones sobre el acceso en el futuro

Wendy, a woman with MS, smiling at the camera
Wendy Lovelace from Australia

Wendy vive en Queensland, Australia, es arquitecta y padece EM. Aunque lleva conviviendo con la EM desde hace 25 años, en los últimos cuatro ha tenido que utilizar una silla de ruedas.

Wendy comenzó a luchar contra los problemas de acceso en 2010, cuando aplicó sus conocimientos especializados y su pasión por la arquitectura colaborando con el proyecto “Annerley Apartments” de la Organización de EM de Queensland (MS Queensland) para la creación de una comunidad de viviendas para personas con EM.

Como Consejera de Acceso, Wendy está llevando a cabo actualmente una campaña para que el Gobierno australiano incluya el diseño universal en las políticas de vivienda, lo que significaría que todas las viviendas de nueva construcción en Australia (y no solamente los edificios o propiedades públicas) serían accesibles para todos.

Wendy afirma: “Tristemente, en Australia no es obligatorio que los diseños de viviendas actuales sean accesibles y esto supone un problema para mucha gente: familias con niños, ancianos o personas con una lesión o enfermedad temporal o permanente. Nos merecemos más”.

Wendy nunca olvida ponerse sus “gafas de defensa de la accesibilidad”, por lo que siempre está identificando problemas de acceso que afectan a las personas con EM. Cuenta que existen muchos casos de personas que viven con la EM y se han visto excluidos socialmente porque es posible que varios niveles de asistencia no estén disponibles para ellos.

“Necesitamos construir casas siguiendo las características del diseño universal simple y hacerlas accesibles para todos, independientemente de la edad, las necesidades familiares o los cambios que una persona pueda experimentar a lo largo de su vida. Esto también supondría que todos podríamos visitar estas casas, sin importar la raza o las capacidades”.

Si la vivienda accesible fuera obligatoria en Australia, beneficiaria a cientos de miles de familias, no solamente a las personas con EM. Para Wendy, vivir con la EM es una experiencia nueva cada día. Lo que menos desea es preocuparse sobre las cosas más simples de la vida, por si podrá ser activa en su comunidad y visitar a sus amigos en sus casas.

Cuando le pedimos a Wendy que nos diera su consejo sobre cómo mejorar el acceso en tu propia comunidad, nos dijo:
“Una de las funciones más valiosas que puedes desempeñar es simplemente estar presente, participar activamente dentro de tus límites de capacidad y bienestar. Disfruta a tope de tu comunidad. Implícate en grupos y organizaciones y mantén el contacto con autoridades locales, propietarios de comercios, operarios, proveedores de servicios, tus vecinos en general. Sé educado, respetuoso y paciente. Permite que tu presencia y aportaciones envíen un mensaje contundente sobre la necesidad de formar una comunidad solidaria, segura e integradora, y los beneficios que ello supone.